Los altramuces (Lathyrus sativus)
son una planta anual de la familia de las leguminosas, que se cultiva principalmente por sus granos para consumo humano. Algunas de las propiedades más destacadas de los altramuces son:
Son ricos en proteínas:
los altramuces contienen un alto porcentaje de proteínas, lo que los convierte en una buena opción para aquellas personas que siguen una dieta vegetariana o vegana y buscan fuentes de proteínas vegetales.
Tienen un alto contenido en hierro:
los altramuces son una buena fuente de hierro, lo que los convierte en una opción adecuada para aquellas personas que sufren de anemia o carencias de hierro.
Son una fuente de fibra:
los altramuces contienen una cantidad significativa de fibra dietética, lo que puede ayudar a mejorar el tránsito intestinal y a prevenir problemas como el estreñimiento.
Tienen un bajo contenido calórico:
los altramuces son una opción baja en calorías, lo que los convierte en una buena opción para aquellas personas que buscan controlar su peso.
Son una fuente de vitamina B1:
los altramuces son una buena fuente de vitamina B1, también conocida como tiamina, la cual es importante para el correcto funcionamiento del sistema nervioso y el metabolismo energético.
Son fáciles de cultivar:
los altramuces son plantas fáciles de cultivar y se adaptan bien a diferentes tipos de suelo y clima. Además, son resistentes a enfermedades y plagas, por lo que no requieren un cuidado especialmente exigente.
En resumen, los altramuces son una planta versátil y nutritiva que puede ser una buena opción para añadir a la dieta.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que consumir grandes cantidades de altramuces puede ser perjudicial para la salud, ya que contienen una sustancia tóxica llamada ácido oxálico, que puede causar problemas de salud en personas con ciertos trastornos renales.
Por lo tanto, es recomendable consumir altramuces de forma moderada y variar la dieta con otras fuentes de proteínas y nutrientes.